ADVERTISEMENT

Se me parten los talones y ninguna loción me ayuda. ¿Qué más puedo hacer? ¿Debería ir al médico?

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

Los talones agrietados, también llamados fisuras, son un problema común en los pies que puede causar molestias físicas e inseguridad. Si bien la sequedad leve en los pies es común, la sequedad severa puede provocar que la piel de los talones se agriete, provocando grietas dolorosas. Además de ser un problema estético, las fisuras sin tratar pueden provocar infecciones y complicaciones más graves.

La mayoría de las personas recurren inicialmente a lociones o cremas hidratantes para aliviar los talones agrietados. Sin embargo, estos tratamientos no siempre funcionan para todos. Si has estado aplicando loción regularmente sin notar mejoría, quizás sea el momento de explorar otros remedios o consultar a un médico.

1. ¿Qué causa las fisuras en el talón?

Las fisuras en el talón se desarrollan cuando la piel gruesa de los talones se reseca demasiado y pierde su elasticidad. La presión constante al estar de pie o caminar puede provocar que esta piel seca se agriete aún más. Dado que la piel del talón es naturalmente más gruesa que la de otras partes del cuerpo, es especialmente propensa a agrietarse cuando se deshidrata o endurece.

En casos más graves, estas fisuras pueden profundizarse, causando sangrado, dolor e incluso infección. Abordar las causas de raíz a tiempo es esencial para prevenir daños mayores y favorecer la cicatrización.

2. Factores desencadenantes comunes de los talones agrietados

Varios factores contribuyen a los talones agrietados:

Permanecer de pie durante períodos prolongados sobre suelos duros aumenta la presión sobre los talones.

Zapatos o sandalias abiertos, que permiten que la almohadilla de grasa del talón se expanda hacia afuera

Exceso de peso, que añade tensión adicional al talón.

Afecciones de salud como diabetes, eczema o hipotiroidismo que afectan la integridad de la piel.

Clima frío o seco, que agota la humedad de la piel.

Los factores ambientales y de estilo de vida a menudo se combinan para empeorar el problema, especialmente si se descuida el cuidado adecuado de los pies.

3. Por qué los humectantes por sí solos no son suficientes

Si bien aplicar loción puede aliviar temporalmente la sequedad, es posible que no repare por completo los talones agrietados. La mayoría de las lociones solo hidratan la capa superficial de la piel y no penetran en las zonas más profundas afectadas por callosidades o fisuras.

Si tus talones están cubiertos de piel dura y seca, la humedad no se absorbe fácilmente. En estos casos, podrías necesitar cuidados adicionales, como exfoliación, baños de pies o el uso de agentes oclusivos (p. ej., vaselina) para retener la humedad durante la noche.

4. Hidratación y salud de la piel

Una piel sana empieza con la hidratación, tanto por dentro como por fuera. Cuando el cuerpo está deshidratado, la piel pierde elasticidad y es más propensa a agrietarse. Beber abundante agua a diario ayuda a nutrir las células cutáneas desde dentro.

Mantener una humedad adecuada en el ambiente es igualmente importante. Usar un humidificador durante los meses secos o de invierno puede ayudar a prevenir la resequedad de la piel, y especialmente de los pies.

5. Exfoliación: un paso esencial para el cuidado del talón

Exfoliar los pies es fundamental para tratar los talones agrietados, ya que ayuda a eliminar las capas de piel muerta, reduciendo su grosor y permitiendo que las cremas hidratantes se absorban mejor. Puedes usar una piedra pómez o una lima para pies después de remojar los pies para suavizar la piel.
Hacerlo una o dos veces por semana puede ayudar a prevenir la acumulación de piel dura y callosa que suele provocar grietas. Sin embargo, sé suave: frotar con demasiada fuerza puede irritar o dañar la piel y empeorar el problema.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT