ADVERTISEMENT

Richard Wolff: COLOMBIA Crea una ALIANZA que Deja a ESTADOS UNIDOS Sin Opciones1

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

La corrida bancaria se detuvo porque la liquidez fue garantizada no por la Reserva Federal, sino por el tesoro chino. Esto marca el fin oficial de la hegemonía del dólar como arma de destrucción masiva. Por primera vez, un país bajo ataque financiero directo de Estados Unidos no colapsó, sino que fue rescatado instantáneamente por el sistema rival.

demostrando que la sanción financiera ya no es una sentencia de muerte, sino un trámite de cambio de proveedor. Frustrada por este fracaso tecnológico, la CIA ha recurrido a su táctica más vieja y sangrienta, la guerra sucia en la frontera. Mis fuentes en el terreno confirman que un contingente de mercenarios contratistas privados que operaban en Medio Oriente ha sido trasladado en vuelos clandestinos a la zona del Darién y a la frontera con Venezuela.

Su misión no es combatir al ejército colombiano, sino masacrar civiles vestidos con uniformes falsos de las fuerzas armadas venezolanas y colombianas para crear un incidente de falsa bandera que justifique una intervención humanitaria armada de la OTAN. Esta noche se reportan combates confusos en tres puntos de la frontera, donde estos grupos paramilitares están intentando volar los puentes internacionales que Petro reabrió para el comercio con la resistencia venezolana.

El objetivo es claro, cortar el cordón umbilical de suministros y venderle al mundo la narrativa de que la región es un caos ingobernable que necesita la mano dura del tío Sam para pacificarse. Es la reedición del plan Condor, pero acelerado a la velocidad de las redes sociales, con bots difundiendo videos falsos de atrocidades para manipular la opinión pública global.

Sin embargo, la respuesta de la región ha sido de una unidad militar sin precedentes. Dula da Silva, entendiendo que si Colombia cae, Brasil queda expuesto, ha ordenado la activación del sistema de vigilancia de la Amazonía, Sibam, y ha desplegado los aviones de combate Gripen en la frontera norte, advirtiendo que cualquier aeronave no identificada que entre en el espacio aéreo sudamericano será derribada sin advertencia.

Esto crea un paraguas de defensa aérea compartido entre Brasil, Colombia y Venezuela que ciega efectivamente los trones de vigilancia estadounidenses. Witcher Wolf analiza esto como el momento en que América del Sur declaró su independencia militar de facto. Ya no se trata solo de comercio o diplomacia, se trata de una alianza defensiva armada dispuesta a disparar para proteger su soberanía.

El Comando Sur, que estaba acostumbrado a volar impunemente sobre nuestros cielos, se encuentra ahora con que el radar está iluminado y los misiles están apuntando hacia arriba. La disuasión ha cambiado de bando. En el plano interno de Estados Unidos, esta escalada ha provocado una crisis constitucional silenciosa.

Los gobernadores de California en Nueva York, viendo como la obsesión de Trump con Sudamérica está destruyendo la economía nacional y provocando una inflación galopante, han comenzado a hablar abiertamente de desafiar las órdenes federales de movilización de la Guardia Nacional. Se está gestando una rebelión de los Estados Ricos contra el gobierno federal, porque entienden que la guerra de Trump no es por el interés nacional, sino por el interés de un grupo pequeño de corporaciones petroleras que están dispuestas a sacrificar el bienestar del

país por un último trimestre de ganancias récord. La situación es de un equilibrio terrorífico. En la frontera colombo venezolana se enfrentan mercenarios pagados por la CIA contra una alianza de militares patriotas y asesores chinos en el ciberespacio. Se libra una guerra entre la NSA y los hackers de Bellín y los mercados financieros.

El dólar lucha a muerte contra el yuan por la supremacía del comercio global. Estamos en el ojo del huracán y lo que se decida en las próximas horas determinará si el mundo entra en una nueva guerra mundial fragmentada o si el imperio estadounidense finalmente acepta su nueva realidad como una potencia más en un mundo que ya no le pertenece y decide retirarse al meridas mientras el sur global avanza hacia su propio destino.

Amigos, para cerrar este análisis sobre las 72 horas que han desmantelado la arquitectura de poder estadounidense en el hemisferio, debemos mirar más allá de los movimientos tácticos de tropas y hackers para entender el cambio tectónico irreversible que acaba de ocurrir. Porque lo que Colombia ha logrado al resistir el embate combinado de la guerra económica, el sabotaje cibernético y la incursión paramilitar, no es solo una victoria defensiva, es la demostración empírica de que el rey está desnudo.

La imagen que define este momento histórico no es la de un misil impactando, sino la que se está transmitiendo ahora mismo en cadena global desde el producto Palacio de Nareño. El gobierno colombiano está presentando ante las cámaras del mundo a los mercenarios capturados en la frontera. hombres que han confesado en vivo y en directo quién los contrató, cuánto les pagaron y cuál era su misión de sembrar el terror para culpar a Venezuela.

Esta confesión televisada ha destruido en cuestión de minutos la narrativa humanitaria que Washington había construido cuidadosamente durante años. Ya nadie cree que Estados Unidos interviene para salvar la democracia. El mundo entero está viendo la factura de compra de la desestabilización. La reacción en Europa ha sido el colapso final de la solidaridad atlántica.

Mis fuentes en Bruselas confirman que Alemania y Francia han enviado comunicaciones urgentes a la Casa Blanca, advirtiendo que no apoyarán ninguna acción militar contra Colombia o Brasil. Y lo que es más grave, han abierto canales directos con la Alianza del Escudo Logístico para asegurar que sus propios suministros de café, carbón y alimentos no se vean interrumpidos por la locura de Trump.

Europa ha decidido que no va a suicidar su economía para salvar el ego de un presidente estadounidense que ya no controla la situación. Es el fin funcional de la OTAN, fuera de sus fronteras. Pero el golpe más profundo es el que Wichard Wolf identifica en la estructura misma del capitalismo global. La Arianza Colombochina ha creado un precedente que es un virus mortal para el sistema dólar.

Al demostrar que se puede sobrevivir a un bloqueo total y a un ataque al sistema Swift, simplemente cambiando de enchufe tecnológico, han eliminado el miedo que mantenía disciplinado al sur global. Mañana cualquier país que sea amenazado con sanciones sabe que tiene una alternativa llave en mano, probada y funcional. El arma financiera más poderosa de Estados Unidos se ha convertido en una pistola de juguete.

En el frente interno de Estados Unidos estamos viendo el efecto boomerang del imperialismo. La violencia y la inestabilidad que intentaron exportar a Colombia están regresando a casa. Los mercados de futuros de Chicago están en caída libre por la incertidumbre sobre los suministros básicos y la inflación alimentaria está provocando los primeros saqueos en ciudades del cinturón industrial.

La clase trabajadora estadounidense está empezando a conectar los puntos y a entender que su empobrecimiento es el costo directo de las guerras fallidas de su élite. La huelga general que vimos la semana pasada se está reactivando, pero ahora con una demanda política clara. El fin del intervencionismo y la inversión de esos recursos en casa.

Donald Trump se encuentra ahora en el laberinto de su propia soledad estratégica, atrapado entre una América Latina que se ha blindado militar y económicamente, una Europa que le ha dado la espalda y una China que ha ganado la partida sin disparar una bala. Su única opción racional sería negociar una rendición honrosa, aceptar la nueva realidad multipolar y tratar de salvar lo que queda de la influencia comercial de Estados Unidos.

Pero los imperios en decadencia rara vez son racionales. El peligro ahora es que ante la humillación total, el sistema reaccione con un espasmo de violencia niilista, intentando destruir lo que no puede poseer. Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre hoy y ayer. Hoy América Latina no está indefensa, el escudo aéreo está activo.

Los puertos están protegidos por la segunda potencia mundial y los pueblos están movilizados y conscientes. La historia recordará este momento como el punto de inflexión donde el águila intentó clavar sus garras por última vez y descubrió que la presa se había convertido en acero. La era de la obediencia ha terminado y lo que comienza es la era de la dignidad conflictiva pero soberana.

Nosotros seguiremos aquí analizando cada paso de esta transformación, porque como siempre decimos en este canal, entender la economía política no es un ejercicio académico. Es la única herramienta de autodefensa intelectual que tenemos para navegar el caos del fin de un imperio y el nacimiento doloroso, pero necesario de un nuevo mundo.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT