2. Patatas: Alto índice glucémico y toxinas si están verdes
Las patatas forman parte de muchos recuerdos familiares, pero después de los 60 años:
Tienen uno de los índices glucémicos más altos entre las verduras.
Provocan picos intensos de glucosa y de insulina.
A largo plazo, pueden dañar el páncreas, contribuir a la diabetes tipo 2 y aumentar la inflamación crónica.
Además, pertenecen a la familia de las solanáceas y pueden contener:
Solanina y chaconina, alcaloides tóxicos especialmente presentes en:
patatas verdes,
patatas germinadas,
patatas dañadas.
Cómo reducir los riesgos:
Evite por completo las patatas con partes verdes o brotes.
Elija patatas al vapor o al horno, con piel y en porciones moderadas.
Déjalo enfriar después de cocinarlo: se forma almidón resistente, que se comporta más como fibra.
Evite las patatas fritas y los purés de patatas muy cremosos con mantequilla y crema.
3. Berenjena: beneficiosa, pero no para todos ni en todas las formas
La berenjena es otra solanácea con dos caras:
Aporta fibra, flavonoides y antocianinas, que son buenas para el corazón y reducen la inflamación.
Pero también contiene alcaloides y oxalatos que pueden:
agravar el malestar en personas con artritis,
promueve la formación de cálculos renales,
causan molestias si se consumen crudas o muy verdes.
Pautas para un consumo más seguro:
Nunca lo comas crudo ni en grandes cantidades.
Cocínalo al horno, a la parrilla o salteado con aceite de oliva.
Modere su consumo si tiene antecedentes de cálculos renales o dolor en las articulaciones.
4. Jícama: Refrescante, sí… pero con una piel que no se puede comer.
La jícama parece la opción perfecta: fresca, crujiente y ligera. Pero:
La piel y la raíz no comestible contienen sustancias como la cumarina, que pueden ser tóxicas.
Comerlo sin pelarlo adecuadamente o utilizar partes no comestibles puede provocar:
náuseas,
vómitos,
malestar digestivo severo
La parte blanca, al pelarla, ofrece ventajas:
Bajo en calorías.
Rico en fibra soluble e insoluble, que mejora la digestión.
Bajo índice glucémico, ideal para controlar el azúcar en sangre.
Aporta potasio y vitamina C, que son beneficiosos para la presión arterial y el sistema inmunológico.
Consejos de seguridad:
Pele siempre bien la jícama.
Cómelo con moderación.
Compre de vendedores confiables y elija piezas frescas.
5. Calabacín: ligero y saludable, excepto cuando está amargo
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.