Lo entendí: el peligro ya no era yo. Él nos había estado protegiendo a ambos desde el principio.
A la mañana siguiente me dijo:
"Ya lo he decidido."
"¿Qué?"
“Ya no viviré con miedo”.
Se sometió a una cirugía arriesgada y brutal, con horas de espera.
Cuando el médico salió, ella estaba sonriendo.
“Sobrevivió.”
Lloré, porque en ese momento por fin entendí: este matrimonio no era un acuerdo. Eran dos personas rotas que se reencontraban en la oscuridad.
Pero la verdadera prueba aún estaba pendiente.
Una noche, volví a tener el mismo sueño: un pasillo largo, una voz detrás de mí, piernas pesadas como piedras. La única diferencia fue que esta vez no me caí. Me detuve. Me giré.
Y me vi a mí mismo.
Grité y me incorporé. Se despertó al instante.
“Vi algo”, susurré.
Él asintió.
Lo sabía. Tenía que pasar hoy o mañana.
Esa noche, ocurrió lo que temía. Me levanté en sueños y caminé hacia las escaleras, con los ojos abiertos, inconsciente.
Pero esta vez, no estaba sentado en la silla.
Él se paró frente a mí.
"Para", dijo.
Me detuve.
Él preguntó suavemente: “¿Tienes miedo?”
Asentí.
Él tomó mi mano, firme pero gentil.
—Yo también tengo miedo —dijo—. Y sigo aquí.
Algo se rompió dentro de mí, no en pedazos, sino abierto.
Caí en sus brazos, no en el suelo.
Después de esa noche, nunca volví a caminar dormido.
Los médicos lo llamaron el último choque de la mente: miedo versus seguridad.
La seguridad ganó.
Vendimos la casa grande. El tratamiento de mi padre terminó. Nos mudamos a un pueblo pequeño donde nadie sabía nuestros nombres. Sin sillas. Sin timbres. Sin guardias. Solo una cama y dos personas.
Por primera vez dormimos los dos al mismo tiempo.
Años después, cuando finalmente falleció en un sueño tranquilo, me senté a su lado y vi cómo su respiración se desvanecía.
Él estaba sonriendo.
Esta vez no había miedo.
Lo sabía: el peligro realmente había pasado.
La lección fue sencilla, pero costosa:
A veces, el hombre que parece más extraño es el que más protege.
Y a veces, la única manera de enfrentarse al miedo… es tomar la mano de alguien y permanecer juntos.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.