Las cartas que nunca compartió: Una historia de amor, pérdida y sanación

No eran sólo para mi hijo, sino también para Sam, para el hombre que cargó con su dolor solo porque no sabía cómo compartirlo.

La lección: El duelo tiene muchas caras. Algunos lloran abiertamente, otros recurren a las palabras y otros guardan sus corazones bajo llave.

El hecho de que alguien no exprese su dolor de la manera que esperamos no significa que no lo sienta profundamente.

Lo que verdaderamente cura es la comprensión y no el juicio.

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