Aprendí que los límites no son amenazas. Son protección. Y quienes se benefician de tu falta de límites siempre te llamarán egoísta cuando finalmente los establezcas.
Aprendí que el amor no requiere autodestrucción.
Y aprendí que elegirte a ti mismo no te hace cruel.
Te hace completo.
Por primera vez en mi vida, siento que mi futuro me pertenece.
Y pienso que así seguirá siendo.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.