El hierro y el magnesio mejoran el flujo de oxígeno a través de los tejidos, aliviando las piernas cansadas y pesadas.
Previenen los calambres y el agotamiento.
El potasio y el magnesio favorecen la contracción muscular adecuada y reducen los espasmos nocturnos.
Protegen las articulaciones.
Las lentejas contienen agentes antiinflamatorios naturales que alivian la rigidez y el dolor articular.
Equilibran el azúcar en sangre.
Su fibra soluble mejora la sensibilidad a la insulina y previene picos repentinos de glucosa.
Formas sencillas de añadir lentejas a tus comidas

Las lentejas son increíblemente versátiles. Puedes añadirlas a sopas contundentes, guisos reconfortantes, ensaladas frías o incluso a hamburguesas vegetarianas caseras.
Para mejorar la absorción de hierro, combínelos con alimentos ricos en vitamina C, como tomates, pimientos morrones o jugo de limón.
Pruebe una ensalada tibia de lentejas con pimientos rojos asados, tomates cherry, perejil picado y un chorrito de aceite de oliva: es deliciosa y nutritiva.
Pensamiento final
Incluir lentejas en tus comidas habituales es una de las mejores maneras de mantener las piernas fuertes, activas y con energía a cualquier edad. Son económicas, fáciles de preparar y ofrecen una protección eficaz tanto para los músculos como para la circulación.
Nota: Si tiene alguna condición médica o problemas circulatorios, consulte con su proveedor de atención médica o nutricionista antes de realizar cambios en la dieta.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.