Después de dedicar seis meses a coser a mano el vestido de boda de mi hija, entré en la suite nupcial justo a tiempo para oírla decir entre risas: “Si pregunta, dile que no me queda. Parece comprado en una tienda de segunda mano.” Sentí cómo algo dentro de mí se desmoronaba, pero respiré hondo, levanté la cabeza y me llevé el vestido sin decir palabra. Sin embargo, más tarde sucedió algo que jamás habría imaginado…

Ahora tengo curiosidad…
¿Qué habrías hecho tú en mi lugar? ¿Te habrías llevado el vestido y guardado silencio como yo, o habrías dicho algo en ese momento?
Cuéntame tu opinión —me encantará leer tu perspectiva y ver cómo habrías manejado esta situación tan humana y tan real.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.