ADVERTISEMENT

🇲🇽¡SEDENA DESTAPA “BÚNKER SUBTERRÁNEO” EN VERACRUZ! CJNG TENÍA ARMERÍA Y ALGO QUE NO ESPERABAN

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

Y ahí empezó descenso a complejo, que es francamente impresionante desde perspectiva de ingeniería civil. La rampa descendía en ángulo gradual, iluminada por luces LED con paredes de concreto reforzado. A 23 m de profundidad se abría a vestíbulo principal del que se ramificaban múltiples corredores. Primera sección explorada fue área residencial.

Dormitorios con literas militares para aproximadamente 50 personas. No celdas improvisadas, habitaciones con aire acondicionado, baños funcionales con regaderas, área común con televisores y mesas. Gente vivía ahí con nivel de comodidad comparable a cuartel militar decente, cocina industrial equipada para preparar comidas para docenas de personas, despensa con suministros para semanas y sistema de refrigeración para almacenar alimentos perecederos.

Todo indicaba que ocupantes podían permanecer ahí durante periodos prolongados sin salir. Armería que dejó a soldados pasmados, aproximadamente 200 fusiles de asalto de diversos modelos. Lanzagranadas, ametralladoras pesadas, explosivos, chalecos antibalas de grado militar, munición almacenada en cantidad que se mide en toneladas, inventario suficiente para armar fuerza de tamaño considerable, sala de entrenamiento con maniquíes para práctica de tiro, equipamiento de ejercicio, área de combate cuerpo a cuerpo. Sicarios que

vivían ahí se mantenían en forma y entrenados constantemente. Todo esto era impresionante, pero esperado. Es tipo de instalación que cárteles con recursos del CJNG pueden construir. Pero entonces, soldados encontraron puerta reforzada con sistema de cierre electrónico más sofisticado que cualquier otra en el complejo.

Cuando lograron abrirla forzadamente, encontraron sala de servidores. Y aquí es donde esto se vuelve completamente diferente a cualquier operativo anterior contra narco. La habitación tenía aproximadamente 100 m², temperatura controlada a 18º Casa de enfriamiento dedicado, racks de servidores alineados contra paredes, luces parpadeando indicando operación activa, aproximadamente 40 servidores de grado empresarial del tipo que usarías en data center corporativo.

Había estaciones de trabajo con monitores múltiples, equipamiento de red con switches y routers de nivel profesional. y sistema de energía ininterrumpida con baterías masivas para mantener operación durante cortes eléctricos. Todo conectado a internet a través de múltiples líneas de fibra óptica redundantes. Los peritos de ciberseguridad que Sedena trajo inicialmente pensaron que era error, que se habían equivocado de ubicación, porque esto no parecía instalación criminal, parecía centro de operaciones de TI de empresa legítima. Pero cuando

comenzaron a examinar sistemas, descubrieron exactamente qué estaba corriendo en esos servidores. Y es aterrador en su sofisticación. Primero, toda la infraestructura de comunicaciones del CJNG en región del Golfo pasaba por ahí. Sistema de mensajería encriptada propietaria, no WhatsApp ni Telegram que pueden ser monitoreadas.

Software desarrollado específicamente para el cártel con encriptación de nivel militar. Todas las comunicaciones entre células, entre líderes, entre operadores fluían a través de esos servidores donde podían ser monitoreadas internamente, pero eran invisibles a autoridades. Segundo, sistema de gestión de inventario.

Base de datos completa rastreando drogas, armas, vehículos, propiedades, todo activo del CJNG. Con nivel de detalle que rivaliza con software de logística de Amazon. podían saber exactamente dónde estaba cada kilo de droga en cualquier momento, qué ruta estaba tomando, quién era responsable de cada cargamento.

Tercero, contabilidad completa, registros financieros de operaciones del cártel en múltiples estados, ingresos por plaza, gastos operativos. Nómina para sicarios con pagos rastreados mensualmente, sobornos a autoridades documentados con nombres, cantidades, frecuencia. E es información que fiscales van a usar para construir casos contra docenas o cientos de personas.

Cuarto, y esto es lo realmente perturbador, sistema de vigilancia. El CJNG había instalado cámaras en ubicaciones estratégicas por todo Veracruz y estado circundantes, cámaras en carreteras, en plazas, en edificios gubernamentales. Fits de todas esas cámaras llegaban a sala de servidores donde analistas podían monitorear movimientos de rivales, de autoridades, de cualquiera que consideraran amenaza.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT